Cédula de habitabilidad, qué es, para qué sirve y cómo obtenerla

Si deseas vender tu piso en Barcelona, es de suma importancia que dispongas de una cédula de habitabilidad vigente, ésta es un documento oficial emitido por la administración, cuyo propósito es certificar que una vivienda es adecuada para la habitación, asegurando la seguridad y la salud de sus ocupantes, según la Llei 18/2007, del 28 de diciembre, del derecho a la vivienda.

En Cataluña, L’Agència de l’Habitatge es responsable de su gestión y concesión.

Si estás barajando la opción de vender tu piso y estás buscando información que te pueda resultar útil en un futuro, puedes comprobar cómo tasar tu vivienda en Barcelona en unos rápidos clics.

¿Por qué es tan importante obtener la cédula de habitabilidad?

Es un documento esencial por varias razones:

Escrituración de viviendas: El Notario puede negarse a proceder con la escrituración de una vivienda si no posee la cédula, con algunas excepciones.

Contratos de alquiler: Se requiere la cédula al redactar contratos de alquiler y al depositar la fianza.

Suministros de servicios: Las empresas suministradoras de servicios (agua, luz, gas) deben solicitar la cédula durante la contratación.

Se recomienda iniciar los trámites para obtener este documento lo antes posible, incluso antes de iniciar procesos de venta o alquiler, ya que puede llevar algún tiempo completarlos y evitar así retrasos innecesarios. Si necesitas conocer la documentación que deberás presentar para la venta de tu vivienda visita este enlace.

Tipos de cédulas y requisitos para su obtención.

Existen dos tipos principales de cédulas de habitabilidad:

Primera ocupación: Para viviendas nuevas o rehabilitadas significativamente.

Segunda ocupación: Para viviendas de segunda mano o preexistentes.

Cada Comunidad Autónoma establece los requisitos que debe cumplir una vivienda para ser habitada. Algunas de las condiciones mínimas incluyen:

Estancias mínimas (sala de estar, baño, cocina), superficie útil mínima, cumplimiento de normativas de eficiencia energética, ventilación e iluminación natural y por último instalaciones de agua y saneamiento adecuadas.

¿Cuáles son los pasos para obtener la cédula?

Antes de solicitar la cédula, un profesional autorizado (arquitecto o aparejador) inspecciona la vivienda y prepara un informe para certificar que cumple con los requisitos de habitabilidad. Este informe previo es el certificado de habitabilidad.

La cédula de habitabilidad es el documento final emitido por la administración, necesario para la venta o alquiler de una vivienda. Contiene información como la dirección, metros cuadrados útiles y descripción básica de la vivienda.
Los trámites para solicitar o renovar la cédula varían según la Comunidad Autónoma, pero en general se sigue un proceso que involucra la presentación de un certificado de habitabilidad emitido por un técnico competente y la revisión por parte del órgano público correspondiente.

Caducidad, renovación y excepciones

La cédula tiene una vigencia de 25 años para viviendas nuevas y 15 años para segundas ocupaciones y rehabilitaciones. En el caso de viviendas protegidas, no se necesita cédula durante los primeros 25 años.

En algunos casos, no es obligatorio presentar la cédula, como cuando la vivienda se va a rehabilitar o demoler, cuando el comprador no la utilizará como vivienda o cuando se acuerda su entrega en un momento posterior a la transmisión, entre otros.

Conclusiones

En definitiva, la cédula de habitabilidad es un documento de vital importancia tanto para propietarios como para inquilinos, así como para empresas suministradoras de servicios. Su obtención garantiza que una vivienda cumple con los estándares de seguridad y habitabilidad exigidos por la normativa vigente. En Don Casa estamos a tu disposición para solventar cualquier tipo de duda al respecto de este u otros temas.

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